Aprender a delegar quizás sea una de las lecciones más difíciles a la que nos tendremos que enfrentar en nuestra vida laboral, especialmente en el caso de dueños de empresas familiares que llevan mucho tiempo a la cabeza del negocio, o de pymes, dónde los tiempos y costos deben optimizarse al detalle.

Sin embargo, es crucial aprender a delegar algunas tareas y saber que perder un poco el control no significa perder el mando. Una de las falacias más comunes es pensar que hacer el trabajo uno mismo toma menos tiempo que entregárselo a otro. Si quieres que algo esté bien hecho, hazlo tú mismo, dice el dicho. Pero en la práctica, cuando delegamos una tarea, podemos sumarle nuevas formas, enriquecer procesos y agregarle un punto de vista que nos permita prestarle atención a cosas que podríamos haber pasado por alto. En esta nota les damos algunos consejos para poder delegar tareas de forma efectiva.

 

 

 

 

Delegar es una de las claves del liderazgo exitoso, denota confianza en los empleados y nos retribuye a su vez con la satisfacción que en ellos el saberse dignos de nuestra confianza. Debemos siempre recordar que nuestros empleados no son niños y seguramente hayan armado una carrera laboral extensa, en la cual los procesos no siempre han sido los mismos. Lo más probable es que esta diversidad enriquezca y amplifique nuestra mirada del negocio.  “A mi manera” no debería ser el himno personal de ningún líder que se precie de tal.